Representación de la Metodología de Redundancia CíclicaTambién bautizada como la “Metodología del Perrito persiguiendo su cola”, es en realidad un sacásmo que hemos utilizado para hacer referencia a la forma en la que desarrollamos un proyecto hace poco; lo que sucede es que los cambios eran tan frecuentes que lo único que nos quedaba era cambiar la misma funcionalidad en cada momento; es decir, estábamos caminando en circulos sobre las mismas funcionalidades sin avanzar mucho en otros aspectos; agregábamos un dato, le quitabamos otro y luego agregabamos algo y luego lo quitábamos, etc.

Y a que se debe este mal cálculo? cualquier persona pensaría que la culpa es del analista pero no, en esta oportunidad la culpa es por completa de los usuarios (mención aparte para ellos). En el levantamiento de información realizado, los usuarios indicaron cierto flujo de trabajo que debía ocurrir en sus áreas para el proceso en mención, sin embargo, luego de conversar con ellos, mostrar la información a sus respectivos jefes y luego de firmar los documentos que sustentaban el correcto levantamiento de información y obviamente luego de desarrollar las funcionalidades que se requerían basándose en el análisis realizado, ya cuando se estaba en la presentación del proyecto; osea cuando les estábamos enseñando a usar el bendito aplicativo, alguien de otra área dice: “Oye, pero eso no funciona así”, y todos se quedan mirándola (incluyendo al analista encargado de capturar los requerimientos y quien hacía la presentación). Esta persona ajena al área explico como se trabajaba en la vida real sus procesos y todos dijeron: “Ah! si, asi es…”; claro, luego de mostrar todos los documentos al gerente indicando que no era culpa del equipo de desarrollo se llego a la conclusión de que los usuarios no saben lo que quieren ni lo que hacen (ja! que tal descubrimiento). Lo gracioso de esto es que esta fue la última vez que ocurrió (al final de la entrega), antes de que esto ocurriera también se hacían cambios constantes ya que cada usuario comentaba algo diferente y cambiaba lo inicialmente planeado.

Aunque ese proyecto ya terminó y en realidad los usuarios quedaron satisfechos con el resultado, no puedo olvidarme de semejante barbaridad. Ahí es donde decidimos bautizar nuestra experiencia como la “Metodología de Redundancia Cíclica”, osea damos vuelta sobre lo mismo una y otra vez gracias a las espectaculares especificaciones de los benditos usuarios.

Moraleja: “Jamás te fíes de un usuario final, nunca, así crean que están 100% seguros, lo más probable es que estén equivocados.”

Ahora, para reducir el impacto de estas situaciones, las aplicaciones que uno desarrolle deben ser tan flexibles que permitan realizar cambios rápidos y que no afecten otros aspectos de la aplicación y esto se puede realizar solo separando de forma correcta la funcionalidad de la aplicación en pequeños bloques reutilizables. Así creas que no es necesario, hazlo!. Y luego verás como si resultan útiles las sobrecargas y la herencia y las clases parciales entre otras características que por cierto poco uso he visto que le dan por aquí.

En fin …los usuarios finales!, no podemos vivir con ellos pero tampoco podemos vivir sin ellos.

Y a ti… te ha pasado algo similar con tus usuarios?

Saludos.